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Cambios al OPT: tu futuro migratorio comienza el primer día como estudiante F-1

Una propuesta de DHS plantea nuevos cargos vinculados al OPT. La nota explica por qué estudiantes F-1 deberían comenzar temprano la planificación migratoria y desarrollar una trayectoria que permita explorar opciones como O-1A o EB-2 NIW.

Por Jean-Paul CastroPublicado
Ilustración de un birrete sobre libros junto a una tarjeta F-1, un documento OPT, una computadora portátil y un camino hacia el Capitolio de Estados Unidos

Siempre he pensado que la etapa universitaria, aunque sacrificada, es una de las más importantes para sentar las bases de nuestra vida profesional. La diversión, las fiestas y las experiencias sociales son, sin duda, componentes importantes de estos años, durante los cuales también construimos amistades que muchas veces nos acompañan toda la vida. Sin embargo, realizar prácticas profesionales, participar en investigaciones, publicar artículos académicos o involucrarse en proyectos relevantes puede resultar tanto o más importante, aunque sus beneficios no sean necesariamente inmediatos.

Esta perspectiva adquiere una relevancia especial para quienes se encuentran estudiando en Estados Unidos con una visa F-1. Recientemente, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) publicó una propuesta regulatoria que contempla un cargo de $70,000 por la primera participación de un estudiante internacional en el programa de Optional Practical Training (OPT) y $30,000 por cada participación posterior, incluidas las posibles extensiones STEM OPT. Aunque estos cargos serían formalmente responsabilidad de las instituciones educativas, su impacto económico podría trasladarse a los estudiantes. Es importante aclarar que, al momento de publicar este artículo, se trata de una propuesta y no de una regulación vigente.

Podemos debatir sobre las intenciones detrás de estas medidas, sobre si son justas o sobre sus consecuencias para la educación superior estadounidense. Sin embargo, existe una realidad práctica con la que los estudiantes internacionales deben lidiar: el escenario migratorio es cada vez más complejo y depender exclusivamente del OPT o de una futura oportunidad de patrocinio laboral puede representar un riesgo considerable. Por eso, la planificación migratoria debería comenzar mucho antes de la graduación.

Los méritos profesionales adquieren cada vez más importancia

Mi impresión es que los cambios recientes en materia migratoria están haciendo cada vez más importante que los profesionales extranjeros exploren alternativas basadas en sus propios méritos y logros. Si bien las categorías tradicionales de patrocinio laboral continúan siendo relevantes, existen otras opciones que permiten aprovechar el reconocimiento y las contribuciones profesionales que una persona ha construido a lo largo de su carrera.

Una de estas alternativas es la visa O-1, particularmente la clasificación O-1A, destinada a personas con habilidades extraordinarias en ciencias, educación, negocios y deportes.

Aunque contar con un empleador o agente peticionario y acreditar actividades profesionales concretas en Estados Unidos siguen siendo requisitos fundamentales, esta categoría tiene una particularidad interesante: buena parte de la evidencia necesaria para demostrar una trayectoria profesional extraordinaria puede comenzar a desarrollarse desde la etapa universitaria.

Por supuesto, no se trata simplemente de participar en actividades extracurriculares o acumular certificados. La visa O-1A exige demostrar un nivel de reconocimiento profesional que cumpla con los estándares establecidos por USCIS. Sin embargo, muchas de las experiencias que eventualmente podrían respaldar una petición de esta naturaleza tienen su origen en oportunidades que aparecen durante los años de estudio.

Por ejemplo, las siguientes actividades podrían contribuir a fortalecer una futura estrategia migratoria:

  • Publicar artículos académicos: Trabajar con un profesor para transformar una investigación, tesis o proyecto universitario en una publicación científica o académica. Idealmente, en una revista especializada o conferencia reconocida dentro de tu disciplina.
  • Participar en proyectos de investigación: Integrarte a laboratorios o grupos universitarios que trabajen sobre problemas relevantes y procurar asumir responsabilidades concretas que permitan identificar tus contribuciones individuales.
  • Competir por premios y reconocimientos: Participar en competencias académicas, concursos de investigación o convocatorias nacionales e internacionales. Es importante conservar evidencia sobre la relevancia del reconocimiento y sus criterios de selección.
  • Presentar investigaciones en congresos: Buscar oportunidades para exponer tus trabajos en conferencias, seminarios y eventos profesionales, especialmente aquellos que trasciendan el ámbito de tu propia universidad.
  • Desarrollar contribuciones que otros profesionales puedan utilizar: Por ejemplo, herramientas tecnológicas, metodologías, investigaciones o proyectos que puedan ser adoptados, citados o utilizados por terceros. Documentar su impacto será fundamental.
  • Dar visibilidad a tus logros: Si participas en una investigación o proyecto relevante, explorar oportunidades para que tu universidad o publicaciones especializadas difundan los resultados. La cobertura de medios independientes puede resultar especialmente valiosa.
  • Evaluar el trabajo de otros profesionales: Consultar con tus profesores sobre oportunidades legítimas para participar en procesos de revisión académica, evaluación de investigaciones o selección de trabajos para conferencias, siempre respetando las restricciones laborales de tu estatus F-1.
  • Documentar tus logros desde el primer día: Conservar publicaciones, reconocimientos, invitaciones, estadísticas, comunicaciones y cualquier documento que permita acreditar tus contribuciones. En materia migratoria, no basta con haber realizado un trabajo relevante; también es necesario poder demostrarlo.

Ninguna de estas actividades garantiza, individualmente o en conjunto, la elegibilidad para una visa O-1. Su valor dependerá del reconocimiento obtenido, la calidad de la evidencia y las circunstancias particulares de cada caso. No obstante, pueden ayudarte a construir una trayectoria profesional que, con el tiempo, abra oportunidades que hoy quizás ni siquiera estás considerando.

¿La EB-2 NIW también puede ser una opción?

En determinadas circunstancias, sí. La EB-2 National Interest Waiver (NIW) puede representar una alternativa interesante para estudiantes internacionales, especialmente para quienes se encuentran cursando una maestría y ya cuentan con experiencia profesional previa.

Por ejemplo, dependiendo de las circunstancias, un estudiante podría haber satisfecho el requisito académico de la clasificación EB-2 antes de comenzar su maestría, mediante un título universitario equivalente a un bachelor's degree estadounidense seguido de al menos cinco años de experiencia profesional progresiva en su especialidad. En esos casos, no necesariamente sería indispensable esperar hasta la graduación para considerar una petición EB-2 NIW.

Naturalmente, cumplir con el requisito académico es solamente una parte del análisis. También debemos evaluar la trayectoria profesional, las contribuciones realizadas, los objetivos del solicitante y, especialmente, la relevancia de su proyecto profesional para el interés nacional de Estados Unidos.

Sin embargo, hay una consideración importante: la EB-2 NIW no necesariamente ofrece una solución migratoria inmediata después de la graduación. La disponibilidad de visas de inmigrante depende del Visa Bulletin, que puede experimentar avances o retrocesos de un mes a otro. Por lo tanto, incluso una persona con una petición I-140 aprobada podría necesitar esperar antes de solicitar el ajuste de estatus o completar su proceso de residencia permanente.

Además, la presentación o aprobación de una petición I-140 no proporciona, por sí sola, estatus migratorio ni autorización de empleo. Por eso, aunque la EB-2 NIW puede abrir las puertas a un futuro de residencia permanente en Estados Unidos, es importante comprender sus limitaciones y coordinar esta estrategia con las alternativas disponibles para mantener un estatus migratorio válido mientras el proceso avanza.

¿Y qué sucede con las visas H-1B?

Si existe una categoría migratoria que ha estado en el centro de numerosos cambios regulatorios y nuevas restricciones, es precisamente la visa H-1B. Tradicionalmente, este programa ha sido una de las principales alternativas para que los estudiantes internacionales continúen trabajando en Estados Unidos después de completar sus estudios. Sin embargo, las medidas recientes están generando nuevos desafíos para empleadores y profesionales extranjeros, particularmente en términos de costos, requisitos y viabilidad del patrocinio.

Por su complejidad, abordaré estos cambios y sus consecuencias prácticas en un artículo separado. Por ahora, considero importante destacar que depender exclusivamente de la posibilidad de obtener una H-1B puede dejar a muchos estudiantes internacionales con opciones limitadas al momento de graduarse.

La planificación migratoria comienza el primer día de clases

Durante años, muchos estudiantes internacionales han seguido una trayectoria relativamente predecible: completar sus estudios, solicitar el OPT, encontrar un empleador dispuesto a patrocinarlos y, eventualmente, explorar una alternativa de residencia permanente. Pero las circunstancias actuales nos obligan a reconsiderar hasta qué punto podemos seguir dependiendo de ese camino.

Desde mi perspectiva, desarrollar estratégicamente un perfil profesional durante los años universitarios ha dejado de ser simplemente una ventaja competitiva para convertirse en una parte esencial de la planificación migratoria. No todos los estudiantes podrán reunir los requisitos de una visa O-1 o una EB-2 NIW, y tampoco todos tendrán las mismas oportunidades académicas o profesionales. Sin embargo, existe una enorme diferencia entre descubrir que no cuentas con los méritos necesarios cuando tu OPT está por vencer y haber dedicado varios años a construir una trayectoria que te permita explorar distintas alternativas.

Mi consejo para quienes hoy están estudiando en Estados Unidos es sencillo: disfruten de la universidad, hagan amigos, aprovechen las experiencias que ofrece esta etapa, pero no pierdan de vista sus objetivos profesionales. Participen en investigaciones, busquen mentores, involucren a sus profesores en sus proyectos y documenten sus logros. Quizás el beneficio de esas actividades no sea evidente hoy, pero podría resultar determinante dentro de algunos años.

Porque tu futuro migratorio en Estados Unidos no comienza cuando se termina el OPT. Comienza, en muchos sentidos, desde tu primer día de universidad.

Fuentes